martes, 1 de febrero de 2022

Arcano 13

"La adultez no les hizo bien".

La dulzura de los 20 y una ilusión que resonará pese al paso de los años.

A veces habría sido mejor atascarse en un momento del tiempo, y no tener que responder ante las demandas de la vida. Las decisiones maduras, la responsabilidad, la rutina, la independencia.

Pero, como dice mi tía, la vida es así como es, no será más ni será menos. Aceptarla es la mejor decisión que podemos tomar para ser felices.


Lo siento. Tuve que ya dejarlo ir. 
Quizás esperé una respuesta que nunca llegó.
El cambio es la tónica permanente desde que tengo conciencia, y es inevitable. 
Solo botando las antiguas hojas, el árbol transita el invierno para florecer en primavera.
Espero que hayas encontrado la tuya.

Hasta siempre.

sábado, 29 de febrero de 2020

miércoles, 26 de febrero de 2020

jueves, 23 de septiembre de 2010

Hasta hoy

Me acuerdo que iba en el auto y escuché al azar una frase que decía mi mamá: "Hay un problema de tolerancia a la frustración, de allí la impulsividad". Además lo decía con un tono grave y medio burlesco. Supuse, y supongo ahora, que estaba hablando de otra persona. Sin embargo entre todo el ruido del viaje, fue extraño escuchar azarozamente esa frase. Enfrenta el problema, soluciónalo, sé responsable, sé organizada, algo tan simple como "primero los deberes y después el placer", tan simple, tan simple, tan fácil de decir y dejar al aire. En algún momento de mi vida pensé que podría dejar de lado la amargura del deber, al momento de deber hacer lo que me gustaba, pero parece que me salió el tiro por la culata, y ahora estoy juntando un odio creciente a todo lo que me rodea, a todo aquel que me presiona, a todo deber hacer que me genera angustia y me saca de mi comodidad mental, que me recuerde que he perdido lo que era mi esencia, que fluía en mí cuando era niña, sólo necesitaba un papel y un lápiz. Ahora, ya no está la ilusión de algún día recuperar lo que me motiva, ya no es que se haya apagado por un tiempo esa parte de mí que llenaba a todos de historias, pero que aún esté ahí. Simplemente ya no está, no existe, desapareció, y ahora con ese peso se supone que debiera definirme como persona, seguir adelante, quererme y formarme una visión propia. No tienen idea de lo que es. Todo aquel a quien le fluyan las ideas todo el tiempo no tiene idea de lo que es, haber sido y ya no ser. Ya no sale nada de mí, no tengo historias que contar, estructuras que seguir, ni éxitos ni sueños, no hay ideas, no hay flujo, ya no hay creatividad. Y con ello para mí no hay vida. Después me preguntan por qué no quiero hacer nada, por qué me he vuelto un cero a la izquierda tan insoportable. Hubiera sido mucho menos tortuoso nunca haber sido, que haber sido y ya no ser.

miércoles, 10 de junio de 2009

...

You Look So Fine - MUSICA.COM

martes, 28 de abril de 2009

Es lo que hay



Me parece cómica y certera la frase que canta la banda Kraftwerk: “Machine, machine, machine (…) Man-machine”. Esta canción tan famosa y cantada en su mayoría por quienes asistieron al concierto de Radiohead es ideal para comenzar este ensayo que reflexiona precisamente sobre el tema de la máquina y el hombre.

Como ya es sabido, la Modernidad trajo consigo una serie de cambios que se fueron dando ya paralelamente y también sucesivamente durante los últimos 250 años o más. Estos cambios ocurrieron en la mayoría de los ámbitos de la realidad, ya sea políticos, culturales, religiosos, artísticos, cotidianos, etc. Hablamos en el fondo, de un cambio total de época respecto a lo que era el mundo (o su visión de este) antes de que la Modernidad ocurriera. Y en una clase de ayudantía hablando de la Escuela de Frankfurt se afirma certeramente que la Modernidad tuvo y tiene hartas miradas, y cuando una de estas cree ser más correcta que las otras (o única), domina al resto. La mirada hegemónica de la Modernidad es la que llevó a ver el mundo de determinada manera y llevar los acontecimientos según la ideología planteada.

La racionalidad instrumental otorga prioridad a lo material y lo técnico por sobre otros valores. Frente a esto me es posible deducir que los valores que impliquen cierto compromiso emocional pueden ser omitidos en determinadas situaciones, puesto que el objetivo no tiene que ver con ellos, sino con los logros tangibles, como por ejemplo el dinero. Los ejemplos no son necesarios, basta con recordar el tema tan trillado de los campos de concentración para entender a qué me refiero.

Desde la referida mirada hegemónica de la Modernidad se entiende que el progreso tecnológico e industrial es lo que más destaca dentro de la época, y lo que ha permitido “tener mayor comodidad y mejor calidad de vida”. Las máquinas van reemplazando progresivamente tareas que parecían exclusivamente humanas y con ello se prescinde de muchos tipos de mano de obra. El uso de la tecnología puede facilitar tareas y ahorrar tiempo en lo cotidiano a estas personas, pero como bien aseguraron Adorno y Horkheimer: La racionalidad instrumental provoca que un hombre domine a otro a través de la tecnología. Es decir, la tecnología, la máquina, puede ser herramienta de poder.
¿Bajo qué criterios opera la máquina? Esta parte como una extensión del ser humano, como una herramienta útil que facilita sus tareas diarias. Fundamentalmente metálica, funciona a base de energía, ya sea otorgada por el mismo hombre a través de una palanca, o a través de una fuente energética como electricidad o la combustión de alguna sustancia inflamable. Dentro de su progreso, comienza a operar de manera más independiente, siempre con el objetivo de servir al ser humano. Es fundamental recordar permanentemente que la máquina tuvo su desarrollo más importante en la época moderna, y por lo tanto la razón, que estaba en su época de auge, fue fundamental para que esto ocurriera. La máquina operó siempre en base a la razón. A medida que fue progresando, su lógica se complejizó: El sistema computacional, por ejemplo, operaba bajo la lógica causa-efecto y se basaba en las matemáticas. Así, la máquina siempre ha sido vista como un objeto que funciona lógicamente y todas sus posibilidades de acción se basan en la razón desarrollada por el ser humano.

Frente a esto, si la historia de la máquina hubiera seguido desarrollándose como la he descrito, esta continuaría siendo un objeto complementario al hombre que sirve para ayudarlo en sus labores. Pero llega un momento en que la mente comienza a reflexionar sobre la existencia de esta máquina y hasta dónde puede llegar en su evolución. El afán por que esta reemplazara acciones humanas comenzaba a preocupar a muchos, quienes proyectaban su posible desarrollo a un completo reemplazo del ser humano. Completo y probablemente mejorado.

El “pero” aparece en este punto cuando establecemos las diferencias entre la máquina y el ser humano. La principal y más conflictiva es precisamente la parte no-racional del hombre. La que no actúa bajo la lógica que afirma que una cosa lleva a la otra. La máquina posee una parte muy básica del pensamiento humano. No tiene deseos ni valores morales que nazcan de ella misma, no tiene emociones, no admite la posibilidad de responder de forma distinta ante dos situaciones iguales, a no ser que le sea ordenado que lo haga “al azar” (que de hecho también es una programación y no una elección al “criterio” de la máquina).

Lo que me llama la atención es que, la persecución del hombre respecto a lo que la máquina puede hacer es enorme. Basta con ver las películas de ciencia ficción para corroborarlo: “Inteligencia artificial” y “Terminator” son ejemplos de esto. En la primera, se habla directamente del tema que he estado tratando, puesto que se intenta sustituir a un niño que ha muerto por uno idéntico, pero robot. Un robot diseñado “para amar”. De hecho él tiene un ferviente deseo de recuperar el amor por su madre, algo que nace de él mismo. Al escucharlo enseguida tomamos distancia, ¿por qué? Precisamente porque nos parece imposible que un objeto no vivo sea capaz de ello, un objeto que opera bajo una lógica básica, un objeto inhumano. Lo paradojal de esto es que la RAE define como humano precisamente al “ser animado racional, varón o mujer”. ¿No actúa la máquina en base a la razón? ¿No es la máquina algo animado, es decir que puede moverse por sí solo, en los casos tecnológicos más avanzados? Nuestra noción de ser humano va más allá de aquella simple frase, y es tan compleja que debido a ello se confunde y se cuestiona al momento de compararnos con la máquina, el invento del hombre.

No nos es posible concebir a un robot actuando fuera de su racionalidad propia, porque así fue creado. Sin embargo, la razón fue la base que hizo que fuera así. Si se hubiese creado con el objetivo de igualar al hombre en todo sentido, probablemente se habría encontrado la manera de hacerlo. Pero no era la idea. Lo que asusta es que un objeto creado con la intención de servir al ser humano y no sobrepasarlo parece tener la capacidad de hacerlo. O al menos eso cree la mente en su lado paranoico, puesto que hasta el día de hoy no he visto un robot como “Terminator”, que es mi segundo ejemplo.

Si actualmente no nos es posible afirmar la posibilidad de que la máquina pueda poseer todos los atributos del ser humano, ¿cuál es el afán de fantasear acerca de ello en estas películas? El miedo. El miedo a la pérdida de control. Si el robot no posee criterios para discernir bajo decisión propia a qué ser humano destruir o no, si el robot no posee grandes deseos de poder porque no es capaz de desear, ¿por qué puede hacerlo en aquellas películas? ¿Por qué los robots querrían rebelarse y crear su propio imperio? ¿No será que detrás de todo aquello existe un miedo a que lo que sale del propio hombre puede venirse en su contra, como la razón misma? Puesto que la razón era capaz de hacer “progresar” al hombre y hacerlo más feliz, entendiendo que se le llamó “progreso” a los cambios que ocurrieron en la Modernidad. Sin embargo la racionalidad instrumental no busca necesariamente el bienestar y la felicidad de todo ser humano, sino el progreso técnico. El robot no busca el bienestar del ser humano si aquello implica comprender conceptos no racionales, hará lo que su inventor le diga. El miedo real entonces está en algo tan básico como el acuso de Adorno y Horkheimer: No es el robot el verdadero peligro, sino quien esté manipulándolo. Y es evidente que estamos hablando de que la humanidad se tiene miedo a sí misma, miedo a una nueva guerra, por ejemplo. Pero a mí parecer el robot jamás podría tener la capacidad de derrotar al hombre, a no ser que este mismo se lo ordenara. Y es más, si el hombre desapareciera gracias al robot, eventualmente este dejaría de existir, porque no tendría órdenes de qué hacer ni energía con la cual sustentarse.

Y creo que este mismo hecho no concientizado de que el robot no es el peligro es lo que lleva al ser humano a buscar a su semejante robótico, a buscar al hombre que está dentro de la máquina, su lado humano, como en Terminator (y sus continuaciones): El robot protagonista adquiere características humanas inexplicables, como el gusto por decir “hasta la vista, baby” o el nacimiento extraño de una suerte de vínculo afectivo con John Connor. Y muchas demostraciones humanas de un robot o bien las demostraciones robóticas de un humano nos pueden parecer cómicas hasta cierto punto, por su incoherencia.

Pero el hombre está tras la máquina, no dentro de ella. La máquina no buscará crear un imperio, porque el afán de poder es algo propio del hombre. ¿Cómo enseñarle a un robot a sentir si ni siquiera nosotros sabemos bien cómo y por qué sentimos? ¿Cómo enseñarle a un robot a llorar, a enojarse, o decirle cuándo reírse y cuándo no? Y más que preguntarse por el progreso del robot, me parece que es necesario concentrarse precisamente en el hombre tras el robot. Es necesario tratar de entender por qué el hombre querría destruir a otros mediante el robot. Sólo cuando seamos capaces de conocernos y entender nuestro accionar, intentando tener una relación armoniosa con nosotros mismos y nuestro entorno, seremos capaces de manejar correctamente la máquina y establecer sus límites, para que no desaparezcamos del mundo a causa de ellas, ordenadas a hacerlo por los mismos hombres.

viernes, 17 de abril de 2009



Es fácil explicar el por qué con conceptos:

Relajo.
Confianza.
Sin presión.
Sin memorizar nombres interminables.
Sin trabajar horas interminables.
Un buen cigarro después de almuerzo.
Un billete con una cifra grande al final de todo.
Canciones revolucionarias que algo me conmueven.
Risas e historias, bromas y tranquilidad.
Es para mí.
Eso espero.

viernes, 27 de marzo de 2009

Es mentira


Entonces 4 pantallas se convirtieron de a poco en la ventanilla de un bus con vista a la carretera, una noche lejana, una noche de alguna forma ideal.
Luego levanté la cabeza y boté el humo del cigarro, y no sé cómo, después de mucho tiempo sin sentirlo, mis ojos se humededieron.

jueves, 22 de enero de 2009

Entendí por qué



"Vergüenza"
Es como una burla a mí misma de una forma amargamente irónica.

Decir: Qué patetico que te miren y piensen que eres penosa, pobre tipa, qué debil, que no fue capaz de superarse y se dejó llevar por esa pena tonta, fracasando en sus proyectos más importantes, en sus proyectos de vida, por no poder seguir adelante como una persona normal, sino que se quedó pegada.

Me apuntan con el dedo y me tienen pena, ella que se fue a la cresta, tenemos que sobreprotegerla, pobrecita, cómo estará ahora, si la rozamos se quiebra. La "pobre víctima", tan debilucha y tontita, dejémosla mejor, tengámosle pena y mirémosla con pena también.

Mírenla ahora cómo repite taller documental, qué lata, pero se lo merecía, porque su documental era malo y mediocre, no sirve para lo que está estudiando en realidad, es patética.



Qué radical soy, pero esa era -insisto, era- mi forma de ver las cosas.
Al menos ya sé que al darse cuenta de eso uno puede enfrentarlo y ver el tipo de autoimagen que se tiene.


Modelos: Geral y mano de Claudia 2007

martes, 20 de enero de 2009

Fragmentando una corriente


Mi viaje fue como una alucinación extraña, un lapsus delirante, y no sentía sueño ni hambre. Hubieras visto el rostro de esa mujer que vi en el limbo, de las muchas personas que vi. El sentir que te presionan así, que te gritan y no entiendes nada, sólo sabes que no te van a dejar ir a donde querías y que tu familia es abandonada a lo azaroso. Sentí ese miedo de que me iban a obligar a volver a la casa.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Teléfono




¿Va a venir la Nikole?
¿Viene?
¿Viene?

No sé, Uki, no sabe si le va a alcanzar para comprar su pasaje...

Pucha, Papáaaa...

sábado, 6 de diciembre de 2008

Paso a paso

la vida cumple sus promesas, por fin

Videoclip Pulsional

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cambio de Na-na-na



Na-na-na...na-na-na-na... Hey?

No!

Na-na-na...na-na-na...
Na-na-na...na-na-na...

If I was a rich girl (na-na....)
See, I'd have all the money in the world, if I was a wealthy girl
No man could test me, impress me, my cash flow would never ever end
Cause I'd have all the money in the world, if I was a wealthy girl...

Así mejor, más ritmo, más color, más en mí.

Una verdadera sonrisa

miércoles, 19 de noviembre de 2008

jueves, 13 de noviembre de 2008

The heart asks the pleasure first




El corazón pide placer primero. Aquel 11, el último día que tuve tu corazón bajo mi rostro, aquel frío día en que me aferraba a ti ya acostumbrada a tu cuerpo, desconociendo lo que venía, tus ojos estaban más cansados, tus manos ya no se aferraban tanto a las mías sin embargo aún lo hacían, y la música de ese instrumento mágico nos acompañaba a través de esa despedida que ambos, o al menos yo, ignoraba. Las sábanas cubrían cuerpos voluntariamente desnudos, se escondían bajo la complicidad y sonreíamos ya de costumbre, pero aún te sentía, te sentía junto a mí y te miraba con ternura, sintiendo tu cariño en mi rostro mientras creábamos ese erotismo perfectamente silencioso. Sí, el último día que tuve tu corazón aún retumba en mi memoria como buscando recuperar esas antiguas y borradas sensaciones, cuando aún sentía que había un futuro y un presente, un nosotros, un amor que crecía, la compañía que me mantenía tan tranquila. No quise ver las nubes que poco a poco te iban tapando como si hubieses sido mi sol, sólo buscaba hacerte sentir físicamente y en un momento tomaste mi mano para tranquilizarme, para detenerme, y nos quedamos dormidos mirando hacia la cordillera, sintiendo poco, dejando pasar el tiempo aunque no quisiéramos que pasara, como suspendidos en ese final que en el momento no era final para ninguno de los dos, sino una transición.

Por fin, esto puede pasar al baúl de recuerdos.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

lunes, 3 de noviembre de 2008

Mi chamullo Arancibiesco


Tal como el ser humano es capaz de percibir el mundo a través de sus sentidos, también es capaz de crear mundo mediante sus procesos mentales. Se ha afirmado que al comenzar la corriente del convencionalismo se toma conciencia de la arbitrariedad entre el signo y el referente, dejando a un lado la naturalidad de la relación nombre-cosa y reconociendo al lenguaje como mediador necesario entre hombre y mundo. Ahora bien, existe un proceso que deriva de la constitución de mundanidad a través del lenguaje, y este es la creación de una imagen propia de mundo a nivel inconsciente: Los sueños.

Los sueños siempre han sido un fenómeno desconocido para la mayoría de las personas, a ratos un cuento entretenido para contar, a ratos un malestar que puede durar todo un día o más. Sin embargo en base a mis conocimientos empíricos soy capaz de afirmar que a mí parecer existe la creencia de que son interpretables según ciertas figuras comunes que se repiten en la mente de la mayoría de las personas de la cultura occidental. Los sueños están llenos de metáforas contenidas en imágenes, son un lenguaje que nace a partir de otro lenguaje: El de nuestra propia cotidianeidad, pero que sin embargo es alterado por nuestra subjetividad a nivel onírico. Mi planteamiento es que a nivel transversal los sueños de las personas contienen algo de los distintos modos en que la comunicación ha sido estudiada.

En los sueños la mente del sujeto crea un mundo propio, reproduciendo lo que sus sentidos han captado del mundo “real”, mezclando elementos y sentimientos, e incluyendo también objetos o situaciones que él nunca ha vivido o ha visto a otros vivir en la vida real. Estas situaciones provienen de los medios y su naturalización de la vida según Lasswell, dotando al individuo de ciertas certezas que no puede obtener de su experiencia directa con el mundo. Por ejemplo es prácticamente imposible (hasta ahora) que una persona sea capaz de volar con sólo dar un gran salto y mover sus brazos, como se puede apreciar en el cine con películas como Peter Pan, y sin embargo, parece posible de imaginar y por lo tanto vivir en una fantasía como lo es en un sueño. De todos modos, la mayoría de las veces las imágenes que el sujeto toma de su entorno y que luego deforma no significan lo que uno podría entender de una manera superficial. Entregaré otro ejemplo: Si una persona sueña que está manejando y choca, esto no necesariamente quiere decir que va a chocar en la vida real. He notado que en general las personas tienden a pensar en los sueños que han tenido sólo en ese plano, en lo que puede significar la imagen en primera instancia, sin indagar más allá, puesto que no parecen ver esa posibilidad. Aquí reconozco de inmediato un tipo de redundancia en lo referente al lenguaje como objeto de deseo, puesto que los sueños son en sí un lenguaje, un lenguaje que el individuo comparte consigo mismo, y que sin embargo no es capaz de decodificar, quedándose en una fascinación por el misterio y la belleza de este en vez de buscar captar su verdadero significado.

El significado de los sueños es un tema muy recurrente, tanto en el tema del psicoanálisis como en las prácticas esotéricas. No habiendo necesidad de adentrar mucho en ello, me limitaré a tomar el tema del inconsciente colectivo, concepto planteado por el psiquiatra Carl Gustav Jung, refiriéndose precisamente a un lenguaje común de los seres humanos de todos los tiempos y lugares, el cual se basa en símbolos que expresan un contenido de la psiquis que va más allá de la razón. En base a esto es posible afirmar que existen ciertas figuras que pueden aparecer en los sueños de cualquier persona y significarán lo mismo. ¿Y quién nos ha constatado de ello? Es la pregunta que pocos se hacen al escuchar de alguna persona el significado de algún sueño que haya quedado dando vueltas. Mientras que me sea posible tener la certeza de lo que significa, no me interesa mucho más. Al comprender el significado otorgado por otra persona (quien evidentemente tiene una visión de mundo distinta a la mía), estoy asumiendo que formo parte de un grupo que tiene un imaginario semejante al mío y que por lo tanto mi sueño no me es propio, sino que forma parte de una cadena de metáforas que se repiten en la mente de otros. Me atrevo a afirmar que estos “otros” son individuos con los cuales soy semejante a nivel cultural, y que las figuras oníricas no pueden ser compartidas por todos los seres humanos. Un hombre de una tribu africana simplemente no podrá soñar con un iPod.

Y por otro lado, esta repetición de imágenes se asemeja a la Sociedad de Masas propuesta por Bell: Estamos compartiendo una serie de imágenes mentales que para todos debieran tener un significado común, por lo tanto interpretable y utilizable como recurso de manejo social. La duda que me asalta en este punto es el tema de los sueños en cuanto al artista: ¿No debiera él crear en sus sueños también? Si él se siente capaz de mirar en menos a la masa y diferenciarse de ella, ¿por qué no habría de hacerlo también a nivel onírico, de crear inconscientemente sus propias figuras para comunicarse consigo mismo?

Ahora bien, sabemos que los sueños no son sólo mundos distorsionados que el sujeto crea a partir de lo que percibe, sino que tienen la función de comunicar a la conciencia los procesos del inconsciente. Y el inconsciente, formando parte de la mente de la persona, no es más que una parte de su propio yo que intenta entregar mensajes a través de este medio. Es el sujeto quien intenta comunicarse consigo mismo. Y aplicando esto al estudio de la comunicación, es comprobable que el comportamiento del inconsciente como emisor es análogo a la forma en que este se propuso en la Teoría Matemática de la Comunicación. La explicación es simple: Los mensajes entregados por los sueños tienen el objetivo de hacer reaccionar a la conciencia. No es posible encontrar una manera coherente y factible de comunicarse con el inconsciente, y sin embargo este sí puede entregarnos mensajes con el objetivo de que hagamos algo al respecto, cambiemos, entendamos algo que en nuestra cotidianeidad estamos obviando. Por supuesto dependerá de nosotros si reaccionamos a ello o si lo obviamos. En el caso de que ocurriera lo último, los sueños pueden ausentarse con el pasar del tiempo o intensificarse. La razón de esto me es desconocida. Pero refiriéndonos a la teoría mencionada, se deduce que si el sujeto no reacciona es porque la comunicación ha fallado. Y en el caso de que el inconsciente vuelva a intentar comunicarlo, lo hará de una manera más intensa y agresiva. Ello explica las pesadillas, estas no son más que una medida desesperada del inconsciente por comunicar esto, operando bajo la lógica del castigo. Esta falla de la comunicación es algo que debiera estudiarse más a fondo: ¿Por qué la mayoría de las personas no son capaces de entender el lenguaje de los sueños siendo esto tan esencial?

Y volviendo al tema de las figuras recurrentes, me es necesario cuestionar esta convención. A mí parecer esta insistencia en igualar los significados de los sueños de las personas no es más que una de las formas que Bell acusaría por intentar abarcar todo dentro del mismo conjunto de reglas como lo intentan hacer los medios al imponer un tipo de cultura e identidad a los individuos, siendo que cada cual posee una forma de ver el mundo, la cual depende directamente del contexto en el cual se ha formado y sus vivencias personales. Es por ello que al igual que el discurso, el lenguaje de los sueños y sus interpretaciones no se presentan por inmanencia ni tienen una sola lectura, siempre dependerá de sus condiciones de producción. Sólo podríamos basarnos en las figuras comunes para guiarnos en la travesía de descubrir lo que nuestra mente nos quiere decir, intentando relacionarlas con la situación que podríamos estar viviendo, pero siempre viendo la posibilidad de que ello no sea necesariamente el significado que creemos. Aquí está claramente la presencia de la Semiosis Social. Es mucho más factible pensar lo que representa para mí esa figura/imagen, a qué concepto o sensación lo relaciono según mi propia subjetividad, y en base a eso otorgarle un significado verdadero que me ayude a conocerme a mí mismo, la verdadera función de los sueños al fin y al cabo.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Noche sin faroles


Paseando sobre lo elevado, había un nido de hormigas usando una baranda completa, y bajando evitando esas cosquillas veía luces, muchas luces a lo lejos que no eran mi casa, que eran lo que quedaba de esperanza en esa noche que no era mía, las mismas que vería dos semanas después derramando lágrimas desesperadas acurrucada en el asiento de un bus. Y acurrucada en la cuneta escondía la humedad de mis ojos esperando esas letras que dijeran "Santiago - Las Condes", pensando en que realmente existía ese amor que sólo veía en las películas y en Sakura, ese amor incondicional que supera todas las barreras, que sólo quiere la felicidad del otro, y lo mezclé con obsesión, con ganas desesperadas de viajar todos esos kilómetros para verlo una vez más, para que asustado ante mi presencia fuera capaz de ver lo que una persona afectada emocionalmente es capaz de hacer. Tanta soledad me llevó a trabajar como otras veces iba a ocurrir, a esperar y esperar por alcanzar esas utopías inventadas en mi mente adolescente, y finalmente me vi en ese ansiado y frío avion, sin entenderme aún. La compañía de ella fue como extender esa soledad pero al mismo tiempo compensarla con esos silencios eternos en una habitación donde no había nada que hacer más que mirar el techo y pensar en mi siguiente locura, recorriendo sola la carretera argentina y quedando abandonada en ella, gritando un nombre a quien se cruzara por allí. Al mirar los ojos de esa mujer cansada y dolida no alcanzaba a entender mi rol ahí, hasta que escuché la voz de él al teléfono, el impresionado y alegre Emmanuel... El que despertó los rincones de mi desconocida locura/esquizofrenia, mi desesperación, allí estaba preguntándome cosas banales mientras alargábamos una conversación que no debió haber nacido. Tanta gente buena que me ayudó, que se apiadó de mí en esos momentos, nunca estuve sola, sin embargo mi alma sí, la misma que mantuvo mis labios juntos todos esos días de osada insistencia. ¿Qué ha quedado? Sólo dolor.

Bueno gracias.

sábado, 18 de octubre de 2008

Inspiracion de estudiante revolucionari@



La revolución de los pingüinos me recordó tantas cosas.
Igual esto lo escribí el 23/6/08

Toda mi inspiración se esfuma cuando después de cinco semanas todo vuelve a "la normalidad", los pasos que marqué por esas avenidas, las monedas cayendo en la improvisada alcancía, la pintura en las manos, las salidas todo el día, gente nueva, vitalidad, los carteles y los gritos de todos a coro, exigiendo ser escuchados, horas sobre las sillas acolchadas mirando, abrazando, pensando, riendo y aburriéndome a ratos... Hoy sólo sé enredarme en millones de palabras impresas, malas caras, frío y preocupación, silencio autoimpuesto, necesidad de salir, escaparme de este mundillo que me inquieta y angustia, sólo un día, unas horas sin hacer nada, sin tener que ver a nadie ni que vean mi cara con el entrecejo fruncido. Cambio de mierda, nueva presión, desesperanza... Se acerca el maldito momento y ni a la cara puedo mirarte, cómo me desagrada, que todo muera como siempre supe que pasaría y no encontré forma de evitarlo, y sin embargo sin tu compañía todo parece más gris, ese edificio frío y solitario, en el cual no encuentro motivación alguna, mis pasos redundantes, mi dejación inevitable... Qué he hecho de mí. ¿En esta época solía ser feliz? Ni yo me la creo. Hace algunas semanas parecía ser más ligero mi caminar, como si fuese más fácil llegar a pelear por nuestros derechos, a conversar con otras personasm a hacer algo más por el resto que por mí. Quisiera escaparme a un día con sol sentada escuchando buenas noticias, conversando de estupideces con amigos, viajando a Casa Central a ver un partido en la calle o a pararme frente a los autos con un cartel, y encender una vela y caminar con ella por la calle, llenar de plata un tarro o simplemente sentarme a contar los "eeehh..." para reírme un rato. Cualquiera de esas cosas pero no estar en hoy, no en ahora hacia adelante. Siento como si todo hubiese decaído. Ah, por favor. No me vengan con las vacaciones ahora, que las tuve aunque corrí a todos lados, no las quiero hoy, sólo me aterra la cotidianeidad después de tanta motivación y movimiento. Calma inquietante, normalidad de mierda, caigo en ella sin otra opción y cruzo los brazos, me resguardo otra vez en mi soledad.