sábado, 18 de octubre de 2008

Inspiracion de estudiante revolucionari@



La revolución de los pingüinos me recordó tantas cosas.
Igual esto lo escribí el 23/6/08

Toda mi inspiración se esfuma cuando después de cinco semanas todo vuelve a "la normalidad", los pasos que marqué por esas avenidas, las monedas cayendo en la improvisada alcancía, la pintura en las manos, las salidas todo el día, gente nueva, vitalidad, los carteles y los gritos de todos a coro, exigiendo ser escuchados, horas sobre las sillas acolchadas mirando, abrazando, pensando, riendo y aburriéndome a ratos... Hoy sólo sé enredarme en millones de palabras impresas, malas caras, frío y preocupación, silencio autoimpuesto, necesidad de salir, escaparme de este mundillo que me inquieta y angustia, sólo un día, unas horas sin hacer nada, sin tener que ver a nadie ni que vean mi cara con el entrecejo fruncido. Cambio de mierda, nueva presión, desesperanza... Se acerca el maldito momento y ni a la cara puedo mirarte, cómo me desagrada, que todo muera como siempre supe que pasaría y no encontré forma de evitarlo, y sin embargo sin tu compañía todo parece más gris, ese edificio frío y solitario, en el cual no encuentro motivación alguna, mis pasos redundantes, mi dejación inevitable... Qué he hecho de mí. ¿En esta época solía ser feliz? Ni yo me la creo. Hace algunas semanas parecía ser más ligero mi caminar, como si fuese más fácil llegar a pelear por nuestros derechos, a conversar con otras personasm a hacer algo más por el resto que por mí. Quisiera escaparme a un día con sol sentada escuchando buenas noticias, conversando de estupideces con amigos, viajando a Casa Central a ver un partido en la calle o a pararme frente a los autos con un cartel, y encender una vela y caminar con ella por la calle, llenar de plata un tarro o simplemente sentarme a contar los "eeehh..." para reírme un rato. Cualquiera de esas cosas pero no estar en hoy, no en ahora hacia adelante. Siento como si todo hubiese decaído. Ah, por favor. No me vengan con las vacaciones ahora, que las tuve aunque corrí a todos lados, no las quiero hoy, sólo me aterra la cotidianeidad después de tanta motivación y movimiento. Calma inquietante, normalidad de mierda, caigo en ella sin otra opción y cruzo los brazos, me resguardo otra vez en mi soledad.

lunes, 13 de octubre de 2008

Yo conmigo?



La pregunta que nos hicimos cuando la hierba comenzaba a hacer su efecto, ¿qué hablas cuando tienes que hablar de tí a una cámara?
Qué simple...
Pareciera.
Pero ¿qué digo de mí?
Es el problema, no hay una historia que contar como yo creía antes.
Está anticuada la historia de la pendeja incomprendida que se rebelaba ante todo, ocultando esa hipersensibilidad que tanto la atormentaba.
Está pasada de moda aunque nunca la conté.
Porque no asumo que ese yo es tan pasado y tan rememorado que olvidé construir un presente.
Olvidé contar mi historia ahora, a dónde voy, qué me inspira, de dónde surgió lo que soy ahora luego de dejar de ser esa niña triste y sola.
Por eso el vacío, por eso la falta de creatividad, el evadirme pensando en el otro en vez de mí y lo que quiero y lo que busco y lo que me define.
Hasta ahora soy un cuerpo andante que se guía por su sentir y no hace nada más por sí mismo.
Hay que detenerse.

jueves, 31 de julio de 2008

Documental propio...

¿Cómo propones tu personaje de una forma simple y concreta si grabas tu propia realidad? ¿Se puede simplificar?

miércoles, 18 de junio de 2008

No de rosas, de camelias



No crecí mirando las rosas rojas que se secaban rápido en ese pedazo de jardín, crecí esperando que florecieran las camelias, tardes enteras mirando los botones y buscando un olor que no había. Flor de invierno, cada vez que aparecía la miraba sin entender por qué era camelia y no rosa, parecida pero no la misma. Y con la lluvia se caían y morían las camelias, y yo volvía a esperar paciente que apareciera otra, para decirle que era hermosa y preguntarte por qué era camelia, y no rosa.

domingo, 15 de junio de 2008

Mi esencia


Toda mi vida he sido invisible o semi-visible, una sombra, una silueta, algo que la gente ve pero que no le llama la atención. Soy el ángel de algunos, siempre presente aunque no puedan verme, a su lado guardando mis verdades. Me apoyo sutilmente en su hombro y derramo un par de lágrimas, ya por costumbre. Y esto me define, sigo desenvolviéndome en lugares y ambientes que hacen de mí una sombra y me mantienen como tal. Continúo comportándome de una manera en especial sin darme cuenta, la cual sólo sirve para mantenerme en esta postura que recién vengo a interiorizar luego de 19 años de vida.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Ehm el corto experimental de hace mil años

no tiene explicacion, no la busquen xD